yodo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El yodo es un mineral que necesitamos en cantidades muy pequeñas y que se almacena en la glándula tiroides. Es un elemento químico que contribuye a quemar el exceso de grasa.

El yodo es un mineral que necesita el cuerpo, pero no lo puede hacer, así que el que se requiere debe provenir de la dieta. Como regla general, hay muy poco yodo en los alimentos, a menos que haya sido añadido durante el procesamiento, lo que ahora pasa en el caso de la sal. El tomar suplementos de yodo es eficaz para prevenir y tratar sus deficiencias. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) recomienda 150 microgramos de yodo por día tanto para hombres como para mujeres.

El yodo es absorbido en el tracto intestinal y transportado a través del torrente sanguíneo hasta la glándula tiroides, donde será almacenado y utilizado en su momento para producir hormonas.

La glándula de la tiroides necesita yodo para producir las hormonas. Si la tiroides no tiene suficiente yodo para hacer su trabajo, el cuerpo responde haciendo que la tiroides tenga que trabajar más duro. Esto puede producir un agrandamiento de la glándula de la tiroides (bocio), que se manifiesta como una inflamación del cuello. En áreas donde hay poco yodo en la dieta (alejados del mar) la deficiencia de yodo puede causar hipotiroidismo, cuyos síntomas incluyen fatiga extrema, bocio, retardo mental, depresión, ganancia de peso, disminución del metabolismo basal y disminución de la temperatura basal (hipotermia).

 

Beneficios del yodo

-Es muy importante no carecer de este mineral para tener un buen funcionamiento de la hormona tiroidea y evitar así el bocio y, en general, el hipotiroidismo..

-Estimula el buen funcionamiento de nuestro metabolismo y ello conlleva también el realizar adecuadamente un sinfín de funciones orgánicas indispensables para nuestro crecimiento y el buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

-Participa en el metabolismo de los hidratos de carbono y en la síntesis del colesterol.

-Regula nuestro nivel de energía y un buen funcionamiento celular.

-Facilita que nuestro cuerpo queme el exceso de grasa.

-Cuida de nuestras uñas, cabello y dientes.

 

Fuentes naturales de yodo

La sal yodada, la sal marina sin refinar, el pescado, el marisco, el ajo, la cebolla, las setas, los rábanos y, especialmente, las algas marinas son los alimentos más ricos en yodo. Muchos alimentos lácteos son ricos en él también  debido a que es un aditivo que se les añade como antiséptico.