El catabolismo

El catabolismo se produce cuando el organismo, al no recibir alimento, acaba por nutrirse de sus propios tejidos consumiendo el músculo y acabando poco a poco con la  masa muscular.

El catabolismo puede producirse cuando se somete al cuerpo a duros entrenamientos y no se le alimenta como es debido para que crezca o cuando se sigue una dieta de adelgazamiento inadecuada. Se produce porque no se le está dotando al organismo de las proteínas necesarias, encontradas en pescados, carnes, huevos, lácteos, soja, etc, y que son el componente clave clave del tejido muscular. 

Muchas personas piensan que por comer poco van a adelgazar mucho y más rápido, pero lo que se consigue es la destrucción de la musculatura. Evitarlo no es importante sólo a nivel estético para mantener el tono, sino por salud. Los músculos hacen que el cuerpo funcione y se pueda mover y funcionar con normalidad, pero si entra en catabolismo  lo que se consigue es acabar con la fuerza que se concentra en la masa muscular. Por ello es importante que las dietas de adelgazamiento sean siempre guiadas por nutricionistas profesionales con el objetivo de promover una correcta alimentación sin carencia de nutrientes esenciales. 

Para evitar el catabolismo lo importante es dotar al organismo de las proteínas necesarias para que el músculo esté bien alimentado. Normalmente nuestro organismo necesita alrededor de dos gramos de proteínas por kilo de peso. Aunque esta cantidad aumenta en el caso de la gente que quiere aumentar considerablemente su masa muscular, que deberá ingerir entorno a cuatro gramos por kilo de peso.

Consumir proteína no engorda más, lo que se debe hacer es ver que los alimentos que se van a consumir tengan mayor aporte proteínico que de grasas y calorías. Si queréis evitar el catabolismo, no olvidéis que una correcta nutrición es lo más importante. Lo más recomendable es consumir las proteínas de carnes blancas como el pavo, pollo, salmón, atún, etc…