La fibra muscular o miocito es una célula con capacidad de contracción y de la cual está compuesto el tejido muscular. Una de las características más importantes de una célula muscular es la capacidad por parte de sus fibras internas de «acortarse» en respuesta a las órdenes que vienen desde el cerebro.

Existen diferentes tipos de fibras musculares en relación a su capacidad de contracción:

1. Fibras musculares tipo 1 (rojas, de contracción lenta)

Es el tipo de fibra más resistente al tener más vasos sanguíneos y mitocondrias. Sin embargo, generan poca fuerza, por lo que su potencial de crecimiento en cuanto a hipertrofia se refiere es bajo. Lo bueno que tienen es su gran capacidad oxidativa (sistema aeróbico). Son fibras adaptadas a esfuerzos livianos pero de larga duración. Los atletas especializados en carreras de larga distancia, a pie o en ciclismo, poseen generalmente un alto porcentaje de estas fibras en su tejido muscular.

2. Fibras musculares tipo 2a (rojas, intermedias, de contracción moderadamente rápida)

Se trata de fibras adaptadas a realizar grandes esfuerzos durante un período relativamente corto. En la práctica del culturismo estas fibras son especialmente apreciadas ya que permiten ejercer la fuerza necesaria para el levantamiento de pesas durante un número intermedio de repeticiones. Los deportistas dedicados a actividades como el fútbol americano, el béisbol y muchas competiciones atléticas poseen un alto porcentaje de estas fibras en su tejido muscular.

Es también una fibra muscular roja, pero más rápida que la del tipo 1. Como también utilizan el oxígeno, son fibras resistentes a la fatiga, aunque mucho menos que las fibras de tipo 1.                                      

3. Fibras musculares tipo 2x (de contracción rápida)

Se trata de fibras adaptadas a realizar grandes esfuerzos durante períodos cortos. Son un intermedio entre las tipo 2a y las 2b.

4. Fibras musculares tipo 2b (blancas, de contracción muy rápida)

Se trata de fibras adaptadas para realizar muy grandes esfuerzos durante períodos muy cortos. Son útiles en la práctica de ejercicios con pesas, especialmente en los que requieren fuerza explosiva, como el levantamiento olímpico. Este tipo de fibra muscular es el más rápido. Tiene menos mioglobina, mitocondrias y vasos sanguíneos, por lo que la fatiga llega mucho antes (pueden realizar esfuerzos mayores, pero durante menos tiempo). Tiene la capacidad de crecer hasta cuatro veces más y contraerse de dos a tres veces más rápido. A la hora de un ejercicio intenso, como levantar peso, son las fibras clave. Son también las que tienen un potencial de crecimiento mayor y desarrollarlas hará que nuestros músculos se vean más grandes.