Running para principiantes

El running está de moda, pero si sois principiantes os recomendamos que antes de echar a correr toméis nota de estos consejos básicos para hacerlo con ‘buen pie’

Salir a correr o practicar running, como popularmente se ha dado a conocer, es uno de los ejercicios más saludables y completos, pero si se hace de la manera correcta. Si nunca lo habéis practicado no tengáis prisa por llegar a determinadas metas o por apuntaros corriendo a la primera maratón de la zona. El running os hará sentir sanos y fuertes, pero lleva su proceso, un proceso que hay que hacer bien para no desmotivarse al tercer día y poder ver resultados con el tiempo.

NO HAY PRISA. El primer consejo que os queremos dar se lo robamos al refranero español con: “las prisas nunca fueron buenas” o “más vale calidad que cantidad”. Si nunca habéis practicado running o no estáis acostumbrados a entrenar o practicar deporte de manera regular lo mejor es empezar gradualmente. Nuestro consejo es no comenzar saliendo a correr, sino saliendo a andar. Salid a caminar durante media hora a un ritmo suave. Hay personas que salen el primer día muy motivadas a toda velocidad y a los cinco minutos se encuentran asfixiadas. Si continúan de esa manera, lo más probable es que piensen que el running no es para ellos, que no tienen aguante y abandonen. Escuchad siempre a vuestro cuerpo, id a vuestro ritmo y cuando comencéis a correr seguid haciéndolo de manera suave. ¿Y cuánto es suave? La manera más sencilla de explicarlo sería: corred a un ritmo que os permitiría poder hablar. Cuando se comienza a correr no es necesario hacerlo todos los días porque el cuerpo necesita adaptarse y descansar. Con correr tres veces a la semana con descanso de por medio es suficiente (lunes, miércoles y viernes, por ejemplo)

NUTRICIÓN. Si se eleva el nivel de actividad física que se llevaba hasta el momento, hay que pensar que el motor, nuestro cuerpo, necesita también más gasolina de la que gastaba hasta ahora para funcionar. La comida que hagáis entre tres y cuatro horas antes de salir a correr debería ser alta en carbohidratos. Podéis incluir, por ejemplo, cualquier tipo de cereal.  Una vez terminada la actividad deberíais hacer otra reposición, pero esta vez de carbohidratos rápidos como una fruta o unos dátiles y algo de proteína (pavo, atún…) Si os resulta complicado siempre podéis echar mano también de un recuperador, un suplemento que cumpliría la misma función que esa reposición de comida. Otro factor muy importante que no hay que olvidar es la hidratación. Cuando hay sed es una señal de deshidratación, así que hay beber, aunque no se sienta la sensación de sed.

CALZADO ADECUADO. No se puede salir a correr con unas ‘bambas’ o  unas ‘Converse’. Se dice del running que está de moda , entre otras cosas, por ser un deporte barato o asequible para todos. Es verdad que no exige una gran equipación, sobre todo al principio, pero es fundamental usar, al menos, un calzado adecuado que evite sufrir dolores al cabo del tiempo e incurrir en lesiones. Para empezar no hace falta comprarse el más caro, pero sí hacerse con unas zapatillas que estén preparadas para correr. Si os engancha y os lo tomáis en serio hay lugares especializados en los que incluso analizan tu huella plantar para saber cómo es tu pisada (pronadora, supinadora y neutra) y adaptar tus zapatillas a ella.

APRENDER A CORRER. Nos hemos inflado a correr de pequeños, pero eso no quiere decir que sepamos correr. La postura y la pisada para practicar running es fundamental para prevenir lesiones. No corráis nunca con tensión o agarrotados. Los hombros deben estar relajados y los brazos tienen que ir sueltos haciendo un ángulo más o menos recto en el codo. Para impulsaros, no debéis hacerlo sólo con los dedos de los pies porque cargaréis todo el peso del cuerpo sobre una zona demasiado débil para ello, hay que emplear  el tercio delantero del pie. Además, la mayoría de los corredores principiantes aterrizan con el talón mientras corren, pero hay que intentar aterrizar en el suelo con la parte delantera del pie. Las zancadas no deben ser muy grandes ni elevar demasiado los pies del suelo. Por otro lado, es bueno calentar antes de iniciar la marcha y estirar bien al acabar.

CONSTANCIA. Nuestro último consejo: para ser un verdadero corredor hay que tener capacidad de superación y de aprendizaje. Muchas personas que se inician en el running se frustran cuando no ven una evolución rápida. No os fijéis nunca en lo rápido que va el vecino que empezó sólo unos días antes  o en la amiga que ya ha corrido su primera maratón. Nunca será igual porque cada cuerpo y cada individuo es y vive de una manera diferente. La clave es la constancia, quizás vayáis más despacio, pero llegaréis lejos.

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